¿Que son los alimentos funcionales? ¿Tienen efectos beneficiosos durante la infancia?

alimentos funcionales

Si nos remontamos al siglo XIX, observamos que el objetivo de la nutrición humana era el de cubrir las necesidades energéticas y nutricionales.

En contraposición, actualmente, toda la industria alimentaria dirige sus productos entorno a la necesidad de prevenir el incremento de enfermedad crónicas desde etapas precoces de la vida. Esto se logra mediante la obtención de agentes y componentes potencialmente beneficiosos  de los alimentos  para pasar de lo que se considera una dieta saludable a una dieta optimizada.

Según la International Life Science-Instute (ILSI Europe)“un alimento puede ser considerado como funcional si se ha demostrado de forma satisfactoria que posee un efecto beneficioso sobre una o varias funciones específicas del organismo, más allá de los efectos nutricionales habituales, siendo esto relevante para la mejoría de la salud y del bienestar y/o para la reducción del riesgo a enfermar”.  Este “producto” puede ser un alimento natural, un alimento al que se le ha añadido o eliminado algún componente mediante biotecnología, o al cual se le ha modificado la naturaleza o biodisponibilidad de algún componente. Si los clasificamos por naturaleza podemos distinguir entre probióticos, prebióticos, simbióticos, nutrientes y no nutrientes funcionales, los cuales serán descritos a continuación.

Probióticos

Los probióticos se definen como “ microorganismos vivos que cuando se administran en cantidades adecuadas confieren un beneficio sobre la salud del huesped”. Éstos pueden ayudar a la flora intestinal, a la prevención contra patógenos, disminuir la inflamación y mejorar la barrera intestinal. Según la Academia Americana de Pediatría la administración de ciertas formulaciones probióticas son seguras y son un buen soporte para el tratamiento de gastroenteritis aguda y la diarrea asociada a antibióticos.

Prebióticos

En lo que respecta a los prebióticos, éstos se definen como “ingredientes alimentarios no digeribles que estimulan el crecimiento y la actividad de las especies beneficiosas”, y pueden mejorar la eficacia de medicamentos antiinflamatorios.

Simbióticos

Por otro lado, los simbióticos que resultan de la combinación de probióticos y prebióticos se utilizan para el tratamiento de enfermedades inflamatorias y como estrategia terapéutica para diversos trastornos.

El aporte de alimentos o componentes funcionales, tanto naturales como  procesados en la edad pediátrica supone una estrategia importante en el ámbito de la nutrición infantil ya que como se ha mencionado brevemente, estos alimentos tienen efectos beneficiosos en funciones específicas del organismo. El conocimiento de la implicación de estos productos en la regulación celular, la flora intestinal, la inmunidad y el metabolismo será esencial para poder incidir sobre los hábitos alimentarios de la población infantil, y a largo plazo de la población adulta.

En la siguiente tabla se relacionan los compuestos funcionales con las fuentes alimentarias que los contienen:

Compuesto funcional

Fuentes alimentarias

Prebióticos Leguminosas, Hortalizas, Frutas, Alimentos con fibra, Alimentos con prebióticos
Probióticos Productos fermentados con lactobacilus/bifidobacterias
Lípidos: ácidos grasos omega 3 Pescado azul, Nueces
Vitaminas antioxidantes Vitamina C: Cítricos, Vitamina E: Aceite de germen de trigo
No nutrientes: flavonoides Vino tinto, té, cebolla, uva, manzana
No nutrientes: carotenoides, betacaroteno, licopeno Cítricos, Tomate y salsa, Calabaza, Zanahoria

Imagen: USDAgov

Referencias bibliográficas
Marcos Sánchez A, González Gross M, Gómez Martínez S, Nova Rebato E, Ramos Mosquera E. Alimentos funcionales. En: Gil Hernández A, editor. Tratado de nutrición Tomo II. Barcelona: Ars Medica ; 2005. p. 543-70
Tojo Sierra R, Leis Trabazo R, Tojo González R. Probióticos y prebióticos en la salud y enfermedad del niño. Gastroenterol Hepatol. 2003 ; 26 Supl 1: 37-49
Coreen L. Johnson, and Versalovic James. The Human Microbiome and Its Potential Importance to Pediatrics. Pediatrics Volume 129, Number 5, May 2012.

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